El alma no come vidrio
La crudeza del encierro y la potencia de la escena En escena, pequeños gestos denotan vestigios de violencia en los cuerpos. Un dedo que se mueve de manera repetitiva, ojos que buscan ser mirados, músculos tensos ante bombas continuas que explotan cerca de la piel. Cuerpos que tiemblan y respiran, pero que también danzan y cantan en la crudeza del encierro. Cuerpos que hablan. Cuerpos con hambre que no pierden la ternura y que resisten al despojo de aquellos que regentean el hospicio. por Mei Kisz Una médica psiquiatra trabaja (Leer más…)
El Cuerpo Negro no pide permiso
A principios de mayo, en el Centro Cultural Paco Urondo de la Ciudad de Buenos Aires, presentamos Aquelarre de Negras – Unidas por la lucha: un poemario colectivo afrodescendiente y antirracista impulsado por mujeres mayoritariamente dominicanas radicadas en Argentina. Hubo poesía, memoria, batucada y una conversación incómoda. por Melina Schweizer A las cinco de la tarde el Caribe entró al Paco Urondo bailando Mangulina. No fue una metáfora. Fue el ballet folklórico dominicano de ADUA —la Asociación Civil de Dominicanos Unidos en Argentina— moviendo el cuerpo como si el frío (Leer más…)
Los CometaBrás La resistencia de lo festivo
Emergentes del under porteño, sus creaciones se caracterizan por fusionar distintos lenguajes y por explorar los límites de la realidad desde una perspectiva crítica y humorística. Apuestan a un teatro que promueva la reflexión colectiva, destacando el papel del arte como un interrogante constante sobre la condición humana. por Mariane Pécora Leandro Rosatti, Dalila Real, Teresa López, Damián Calvo y Marcela Trajtenberg conforman Los CometaBrás, un grupo estable de teatro independiente que emergió del underground porteño de la década de los 80. En el Café Einstein, primero, en el Parakultural, (Leer más…)
Pasión y muerte de Severino Di Giovanni
por Marcelo Valko Va por su quinto año la obra de teatro “Un hombre peligroso” acerca de Severino Di Giovanni. La puesta en escena resulta fascinante ni bien se ingresa en la sala. Su dinamismo atrapa de inmediato por la puesta inmersiva y el espectador logra seguir puntualmente los aspectos salientes de este anarquista, sobre quien en 1970 Osvaldo Bayer publicó una fascinante investigación, al que calificó como “un idealista de la violencia”. Tanto en el libro de Bayer editado en tiempos en que Argentina atravesaba una dictadura, como en (Leer más…)
